Cuando estudié en España trabajé en una tienda de ropa descargando camiones e inventariando por las madrugadas hasta que en temporada de 'Rebajas' necesitaron más personal dentro de tienda, ahí poco a poco fui subiendo de puesto y con él mi descuento de empleada para comprar en tienda. Cuando terminé mis estudios solo podía regresar a Ecuador con 2 maletas así que tuve que botar muchas cosas, libros, cd's, adornos y mucha mucha ropa.

Extrañamente desprenderme de todas esas cosas que había acumulado por casi 5 años no causó ningún efecto nostálgico en mi, solo se fueron. Un año después me mudé a México y me prometí no volver a tener más cosas de las que quepan en 2 maletas (y lo cumplo hasta el día de hoy) allí estuve un par de años trabajando en la industria de la moda donde aprendí muchísimo. Cuando regresé a Ecuador pensé en montar una tienda de segunda mano pero con un twist, tenia que ser e-commerce, accesible, asequible, las prendas debían curarse y sobre todo quería reciclar.

team armarium

Nuestra misión es educar a los usuarios a comprar lo necesario, que aprendamos a hacer detox de espacios, ser conscientes y responsables del impacto negativo que tiene nuestro consumo de la moda en la comunidad y el medio ambiente.

Al principio junto con mi socio nos juntábamos por las noches a pensar en la diagramación, posibles nombres, calcular gastos blah blah blah pero no fue hasta que nos armamos de valor y renunciamos a nuestros trabajo para dedicarle 100% al proyecto.

Lanzamos nuestra primera plataforma mediados del 2017 aunque no estábamos muy satisfechos con el resultado, sabíamos que necesitamos un MVP para testear el mercado y mejorar. En Noviembre empezamos a trabajar en la nueva plataforma, cada vez que avanzábamos en el desarrollo, nos encontrábamos con nuevos desafíos que fuimos resolviendo poco a poco, seguimos afinando detalles y agradecemos cada sugerencia de nuestros usuarios.

Captar a los primeros clientes (vendedores) fue un trabajo de contactarlos uno a uno, contarles el proyecto y volverles a explicar. No sólo recolectábamos las prendas también les ayudamos a limpiar el closet, incluso los acompañábamos en la decisión de que prendas dejar ir y que usarlo un tiempito más. Ellos fueron realmente nuestras pepitas de oro, nos entregaron su ropa aún cuando Armarium era solo un proyecto escrito, sin sitio web y a duras penas redes sociales. Los compradores vendrían mucho después.

El crecimiento que hemos tenido ha sido gracias a la comunicación ‘boca — oído’ de clientes, pauta digital y sobre todo el apoyo de vendedores VIP, esto ha hecho que todo se acelere más de lo esperado pero aún nos falta muchísimo, nuestra meta es abrir puntos de recolección en otras ciudades, expandir fuera de Ecuador y reciclar, que las prendas vuelvan a ser fibras para producir nuevos productos.

Queremos utilizar los desperdicios de una manera eficiente y rentable.

Creo que lo mas importante y valioso fue encontrar un buen team, validar la idea primero, mantener el orden, ponernos metas claras, y mucha paciencia pero siempre pensando en el siguiente paso.

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